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Salmorejo Casero

Una sopa cordobesa espesa y fría de tomate triturado, pan, ajo y aceite de oliva, coronada con huevo duro picado y jamón curado en dados — más espesa y densa que el gazpacho, y pensada para comerse con cuchara y no beberse de un vaso.

Salmorejo Casero
Preparación
15 min
Cocción
0 min
Dificultad
Muy fácil

Sobre este plato

El salmorejo y el gazpacho son primos, no versiones de lo mismo, y Córdoba defiende esa diferencia: el salmorejo lleva mucho más pan y ninguna hortaliza aguada como pepino o pimiento, que es justo lo que lo hace lo bastante espeso como para sostener una cuchara en pie en vez de servirse a chorro. El huevo y el jamón encima no son un adorno moderno: son lo que convierte una sopa fría en algo lo bastante contundente como para ser un plato entero en una tarde calurosa andaluza, aportando la proteína y la sal que las verduras trituradas por sí solas no dan.

  • Sin lactosa
  • No vegetariano por Jamón cocido
  • Contiene gluten por Pan blanco del día anterior

Ingredientes

4raciones
  • 1000gTomates maduros
  • 150gPan blanco del día anterior
  • 2dientesDientes de ajo
  • 120mlAceite de oliva virgen extra
  • 20mlVinagre de jerez
  • 8gSal marina fina
  • 2grandeHuevos
  • 60gJamón cocido

Instrucciones

  1. Trocea groseramente los tomates y tritúralos con el pan del día anterior desmenuzado hasta que el pan se ablande y se deshaga en la mezcla.

    10 min

    Consejo: Usa los tomates más maduros que encuentres y no los peles ni les quites las semillas: la piel aporta color y las semillas se trituran sin problema, y esta sopa no tiene ningún paso de cocción después para disimular un tomate soso.

  2. Añade el ajo, el aceite de oliva, el vinagre de jerez y la sal, y tritura a máxima velocidad hasta que quede completamente liso y espeso, añadiendo un poco más de aceite si lo quieres más sedoso.

    5 min

    Consejo: Tritura mucho más tiempo del que parece necesario: un salmorejo como es debido queda tan liso que no deberías poder identificar un solo ingrediente por su textura, y un minuto rara vez basta para conseguirlo.

  3. Enfría bien, al menos una hora, antes de servir.

    60 min

    Consejo: Sírvelo bien frío, no solo a temperatura ambiente: un salmorejo sin enfriar sabe soso y demasiado ácido, y el frío aquí hace un trabajo real, no es solo un detalle de comodidad.

  4. Corona cada plato con huevo duro picado y jamón curado en dados justo antes de servir.

    3 min

    Consejo: Añade el huevo y el jamón en la mesa, no con antelación: están pensados para quedar diferenciados encima en vez de hundirse, dando a cada cucharada un poco de ambos junto con la sopa lisa de debajo.