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Pavlova

Una base de merengue con una costra que se rompe crujiente y un centro blando, tipo nube, horneada a baja temperatura y luego coronada con nata montada y fresas y kiwi frescos.

Pavlova
Preparación
20 min
Cocción
75 min
Dificultad
Intermedio

Sobre este plato

La pavlova se creó en los años 20 en honor a la bailarina rusa de gira Anna Pavlova, y tanto Australia como Nueva Zelanda han reclamado su invención desde entonces, una disputa que ningún país ha cedido jamás. Lo que la diferencia de un merengue corriente es la maicena y el vinagre que se incorporan casi al final, que retienen justo la humedad necesaria para que el centro quede blando mientras el exterior se hornea crujiente.

  • Vegetariano
  • Sin gluten
  • No vegano por Huevos, Nata para cocinar
  • Contiene lácteos por Nata para cocinar

Ingredientes

8raciones
  • 6grandeHuevos
  • 350gAzúcar blanquilla
  • 2cdtaMaicena
  • 2cdtaVinagre de vino blanco
  • 1cdtaExtracto de vainilla
  • 300mlNata para cocinar
  • 250gFresas
  • 3piezasKiwi

Instrucciones

  1. Bate las claras con el azúcar, cucharada a cucharada, hasta que quede firme y brillante.

    10 min

    Consejo: Añadir el azúcar poco a poco, no de golpe, es lo que da un merengue brillante y estable en vez de uno granuloso: cada cucharada debe disolverse antes de añadir la siguiente.

  2. Incorpora con suavidad la maicena, el vinagre y la vainilla.

    2 min

    Consejo: Estos dos son todo el truco de una pavlova frente a un merengue normal: retienen humedad para que el centro quede blando y esponjoso mientras la costra se hornea crujiente.

  3. Forma el merengue en un círculo sobre una bandeja forrada y hornea a baja temperatura hasta que el exterior esté seco y pálido.

    75 min

    Consejo: Un horno bajo es imprescindible: más caliente y el exterior coge color antes de que el interior cuaje, dejando un centro crudo y aguado.

  4. Apaga el horno y deja que la pavlova se enfríe dentro con la puerta cerrada.

    60 min

    Consejo: Una bajada brusca de temperatura es justo lo que agrieta la costra: enfriarse despacio con el calor residual deja que se asiente con suavidad.

  5. Una vez bien fría, cúbrela con la nata montada y coloca encima las fresas y el kiwi.

    5 min

    Consejo: Cúbrela justo antes de servir: la nata y la fruta dejadas sobre la costra la ablandan por debajo en cuestión de una hora.