Carrillada Ibérica al Vino Tinto
Carrilladas de cerdo ibérico braseadas lentamente en vino tinto con verduras y laurel, hasta quedar tan tiernas que se cortan con cuchara. Un guiso andaluz de domingo que mejora al día siguiente.

Sobre este plato
Las carrilladas — el músculo de la mejilla del cerdo — fueron durante generaciones un corte humilde que los carniceros andaluces vendían barato o guardaban para su propia mesa. La cocción lenta transforma su abundante colágeno en gelatina y da una carne que se deshace con el tenedor. Desde los años noventa el guiso ha pasado de las cocinas domésticas a las cartas de los mejores restaurantes de Sevilla y Jerez, donde se sirve acompañado del vino de la tierra.
- Sin lactosa
- No vegetariano por Carrilladas de cerdo ibérico, Caldo de pollo
- Contiene gluten por Harina de trigo
Ingredientes
- 1200gCarrilladas de cerdo ibérico
- 500mlVino tinto seco
- 400mlCaldo de pollo
- 2medianoCebolla
- 2medianoZanahoria
- 1grandePuerro
- 4dientesDientes de ajo
- 1cdaConcentrado de tomate
- 2cdaHarina de trigo
- 1cdtaPimentón dulce ahumado
- 2hojasHojas de laurel
- 3ramitasTomillo fresco
- 4cdaAceite de oliva virgen extra
- 1 ½cdtaSal marina fina
- 1cdtaPimienta negra molida
Instrucciones
Retira con un cuchillo afilado la telilla plateada y la grasa exterior de las carrilladas. Sécalas bien con papel de cocina y sazónalas por ambos lados con sal y pimienta.
10 minConsejo: La telilla plateada no se ablanda al cocinar y encoge la carne. Quítala aunque cueste unos minutos.
Calienta el aceite de oliva en una cazuela de fondo grueso a fuego fuerte. Dora las carrilladas por tandas, unos 3 minutos por cada lado, hasta que tengan una costra oscura. Retíralas y resérvalas.
12 minConsejo: No amontones la cazuela: si la carne se apila suelta agua y se cuece en vez de dorarse.
Baja a fuego medio. En la misma grasa sofríe la cebolla, la zanahoria y el puerro picados durante 10 minutos, hasta que estén blandos y dorados. Añade el ajo y cocina 1 minuto más.
12 minConsejo: Raspa el fondo mientras sofríes: los jugos tostados de la carne son la base del sabor de la salsa.
Incorpora el concentrado de tomate y el pimentón y remueve 30 segundos. Espolvorea la harina y cocínala 1 minuto. Vierte el vino tinto, sube el fuego y deja hervir 5 minutos para que evapore el alcohol.
8 minConsejo: El pimentón se quema en segundos y amarga. Añádelo fuera del punto más caliente y moja con el vino enseguida.
Devuelve las carrilladas a la cazuela con sus jugos. Añade el caldo, el laurel y el tomillo hasta casi cubrir la carne. Lleva a ebullición suave, tapa y cuece a fuego muy bajo durante 2 horas, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
120 minConsejo: El líquido debe temblar, no borbotear. Si hierve fuerte la carne queda seca y fibrosa por mucho que la cocines.
Comprueba que la carne cede al presionarla con una cuchara. Retira las carrilladas, desecha el laurel y el tomillo, y reduce la salsa a fuego vivo entre 5 y 10 minutos hasta que nape la cuchara. Rectifica de sal y devuelve la carne para calentarla.
10 minConsejo: Si preparas el guiso la víspera, la grasa se solidifica en la superficie y se retira con una cuchara. La salsa queda más limpia y el sabor más redondo.